Arroz con leche

(Publicación original: Neotraba)

Honestamente ya perdí la cuenta de la cantidad de veces que pensé en pedir a mi abuela su receta del arroz con leche. Algo tiene el sazón de las abuelas que cada bocado le carga a uno con una buena cantidad de recuerdos de la infancia. Al menos en mi caso así era tanto con el arroz con leche, como con una gran variedad de alimentos.

Me acuerdo, por ejemplo, del sandwich que me llevaba cuando pasaba por mí al jardín de niños. Aunque debo reconocer que el agua de limón era lo que más valoraba, sobre todo por el calor seco del mediodía, al menos como lo recuerdo.

El problema es que ahora ni sandwich, ni agua de limón, ni arroz con leche. La abuela ya no está. Alcancé a sacar varias recetas, no voy a decir que no. Recuerdo que no fueron pocas las veces en que le ayudé a cocinar algunas cosas y salía de la cocina con nuevas recetas, nuevos trucos o nuevas anécdotas.

Alguna vez quise grabar las pláticas de mi abuela. No sé si soy el único que lo piensa, pero la vida en aquellos años parecía fascinante. Seguramente, mucho tenía que ver el ánimo que mi abuela imprimía a cada historia. Su mirada comprobaba a cabalidad que “recordar es volver a vivir”.

Buen viaje.

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